El libro y su futuro*

Los libros nos transforman, y nos permiten trascender tiempo, espacio y circunstancias. La lectura de un libro abre siempre un espacio navegable, un lugar de encuentro y desencuentro, un territorio del que no saldremos siendo los mismos. En la antigüedad lo que había era “libros orales”, transmisión de la memoria a través de la palabra hablada, palabra contagiada por cada voz que la decía. Luego vendría la búsqueda por dejar el rastro, el exacto matiz de lo dicho. Los caldeos escribieron sobre barro, quizá con la idea de que este material guardaría perennemente su historia. Y ya desde ahí una cierta forma del libro se ejercía: cada tablilla de barro era unida en forma parecida a como hoy se siguen haciendo los libros rústicos. Luego vino la escritura en piedra, en pieles, en papiro (los egipcios dejarían así vida y memoria), en tablillas de marfil, en hojas de madera encerada, en pergamino o en vitela.

Desde el año 868, cuando Wang Chieh imprimió el primer libro hecho en planchas de madera, pasando por los libros hechos a mano por los santos varones de los copistas que vivían, bebían, comían, dormían y transcribían en los scriptoriums, siguiendo el gran nacimiento del libro impreso con tipos sueltos de metal de Gutenberg en 1456 (la Biblia sería el primer libro salido de ésta imprenta) y su posibilidad de masificación, hasta el día de hoy que la tecnología ha logrado no sólo aumentar las producciones sino crear audio libros, libros visuales o poner a la mano de cualquiera una inmensa cantidad de títulos, a través de Internet y los e books, el libro sigue firme, presente. ¿Pero cuál será su verdadero futuro?

El libro visual, el libro performance, el libro de artista, el video libro, las múltiples formas de desdoblar los contenidos, las historias, el libro multidisciplinario. Se cambia el continente pero el contenido sigue ejerciéndose desde el lenguaje. ¿Es sólo necesario tener las palabras frente a nosotros en el ordenador? ¿Y la objetualidad del libro, dónde queda, nos es necesaria? ¿Cómo serán los hábitos de lectura del lector futuro? En el libro performance, éste se presenta como una entidad orgánica que va haciéndose en un espacio, lugar y circunstancia determinados, es un libro testimonio, ¿ahora la historia se escribirá desde el acto preformativo de la experiencia laboratorio del escritor-testigo?

Los libros nos transforman y el tiempo ha transformado la visión que tenemos del libro. El lenguaje jamás desaparecerá, lo que cambiará son las formas en las que el conocimiento llega a nuestras manos. El libro tenderá a ser un objeto cuya seducción se amplíe a todos los sentidos: Un libro multidisciplinario y polifónico.

* Para reflexionar sobre el libro y su futuro y el rol que jugarán las bibliotecas hablaremos Samuel Martínez, quien esto escribe e invitados (entre otros Martha Hellion) el próximo lunes 14 de agosto a las 17:00 hrs en el nuevo programa de la barra de Radio Ibero (90.9 de FM) ZAP!

Comentarios

blackaller dijo…
qué onda hija ya ponme en tus links otra vez no?

http://www.blacklab.com.mx/cover_en.html

http://plw.media.mit.edu/people/black/journal/

besos
nacho dijo…
Interesante post. Existe un prototipo de libro electrónico (Book-all) que se abre y tiene únicamente dos páginas-pantalla. En ellas se proyecta el texto contenido en una especie de USB pero tan pequeño como una tarjetita de celular. Puedes tener toda una biblioteca perfectamente ordenada en una caja exprofeso. Sölo conectas la tarjetita del texto elegido y lo puedes leer en el libro, pasando de página con un botoncito, regresándote, adelantándote o colocando dos partes no secuenciales del texto...
Quién sabe qué más sorpresas habrá...

un abrazo desde Hermosillo.
nacho mondaca