27 de abril de 2007

De "La antropología del agua" de Anne Carson


Clases de agua: un ensayo sobre el Camino a Compostela
Traducción de Rocío Cerón y José Manuel Springer


Trabadello, 17 de julio


Gran baldío
Corazón replicante
Oh no olvides
Las fronteras de la vida son mutables
Socho


El día entero rodeamos la falda de la montaña, mirando cuesta arriba: el morro de Galicia. Mañana, trepar de nuevo. “¡Volveremos sobre ellas en nombre de Dios y Santiago Apóstol!” Él es resplandeciente. Yo no. Nos observan con las garras recogidas, esperan.


*

17 de abril de 2007

Poemas, Puntos de fuga, Pasajes por el poeta alemán Tom Schulz (leído en Latinale 2006)

Los siglos de la poesía son enormes armarios de roble en los cuales, entre polvo y pegamento disecado, se encuentran almacenadas las obras de la poesía como bandas de freno. Los poetas, que con tanto esmero no queremos extrañar, hasta llegar al fondo del vino de sus versos pesados como cascos de caballo y cuyos cantos generales de cuna permea de vez en cuando la formica. Pareciera que la enorme sala donde reposan los valiosos escritos fuera un mausoleo o un museo de cera despoblado. Se asoma el crepúsculo sobre el abasto babilónico. Los mirones del lenguaje se perdieron en los márgenes del milenio. Los curadores se pegaron un tiro. Los jugadores componen sus cartas de despedida. Los guardianes del museo apagan las luces. Los serenos aparecen, toman su turno, luego se van. Nosotros nos quedamos. Afuera, expuestos a una realidad autogestionada. Poemas, puntos de fuga, pasajes.

Si se revisan los seminarios de Peter Sloterdijk sobre la poesía el punto sería: venir al lenguaje, venir al mundo. Yo quisiera añadir: el lenguaje es la única libertad en la que vivimos. La comprensión del mundo que caracteriza a los textos de los y las poetas de Argentina, Brasil, Chile, la República Dominicana, El Salvador, México, Perú y Uruguay nos muestran nuevas perspectivas e introspectivas: los mayas en tranvía, las blusas simples rosadas, blancas y estrechas. Viajamos en guagua, el poema no arranca, como no arranca el día, quedan los animales que dan lucro. Observamos a Neruda cómo se las arregla con un globo en una discoteca, Aprendemos de nuevo lo que es el mar, presentimos lo que pesa un kilo de carne molida en estado de enamoramiento, cómo preparar salsa Caruso, para poder ofrecérsela/lamer al amante, huestes vocálicas debajo de la lengua, la cuerda de la caña de pescar en la mano, el pez boquiabierto.

Ésta, aún joven poesía latinoamericana, aunque aborde una gran cantidad de estilos diversos, ya no canta a los héroes. Esperamos en vano a que alguno de ellos eleve a los pedestales, a superhéroes, a Borges o a Paz. Tal como dijo Mickel, la tradición, si es demasiado fuerte, evita el surgimiento de lo nuevo. La tradición, como ilusión de la permanencia. Permítanme citar: con mala suerte corre la madera que un día despierte como violín.

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12 de abril de 2007

Desde la Sala de Prensa de CONACULTA (11/04/07)

LA POESÍA REQUIERE DEL DETENIMIENTO Y LA PAUSA EN UN MUNDO QUE PREGONA VIVIR EN LA INMEDIATEZ: ROCÍO CERÓN

por Homero Bazán

Considerada una de las poetas más propositivas de la generación nacida en los años setenta, cuando el concepto de globalización se visualizaba como un mero experimento que difícilmente cobraría fuerza, Rocío Cerón es optimista sobre el futuro de esta expresión literaria en el siglo xxi. Vivimos tiempos interesantes, afirma la joven poeta, quien está convencida de la construcción de un nuevo movimiento a partir de la polifonía de voces de los autores que rondan por los treinta y tantos.

La autora, quien ha sido distinguida con diversos premios literarios, desarrolla con el apoyo de la beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, un libro de poesía al que define como poseedor de “cualidades orgánicas”, cuyos textos formen parte de una historia que tiene como eje la reflexión sobre lo que significa ser un residente de este mundo.

“Este simple concepto contiene mil trasfondos y puede inspirar muchos poemas. Este libro tiene como base uno anterior que realicé hace algunos años y al que titulé Basalto. En este nuevo trabajo trato de expresar la búsqueda del ser humano por saber lo que es y cómo morar abastecido en esta vida, con esto me refiero a todo lo que rodea las necesidades de un hombre, alguien que necesita ser abastecido de una seguridad e incluso de una divinidad”.

Cerón explicó que en los poemas que conformarán el volumen hay un personaje central que se pregunta sobre la guerra, sobre el sentido de la pérdida de la familia e incluso sobre la necesidad de pertenecer a un núcleo dentro de la sociedad y en la existencia misma; todo ello entre el asedio de lo material y en medio de un sistema donde el tintineo del dinero parece moverlo todo.

“El libro habla también de una guerra interna donde se cuestionan los lazos con la familia cuyo sentido nuclear representa una estancia en la cual se puede residir. Sin embargo ¿qué sucede cuando el mundo desestructura esto y acaba con esas relaciones que tienden hacia el núcleo? En estos poemas se cuestionan muchas estructuras de la sociedad donde existen ideales sobre cómo se debe estructurar la vida”.

La autora afirmó que para escribir este poemario ha echado mano de diversas voces y recursos como el de los ecos, a la manera de los coros griegos, que responden los cuestionamientos del protagonista.

“Una de las conclusiones del libro es que tanto la morada como la residencia yacen en uno mismo, es decir, la casa es construida por el propio ser humano al interior de su conciencia y su alma y la habita para hacer patria, con este término me refiero por supuesto a una dimensión metafísica”.

Cofundadora junto con Carla Faesler del movimiento Motín Poeta, el cual intenta la difusión de este género mediante un contacto directo con los lectores, Cerón difiere de las opiniones que afirman que ya no se lee poesía y que este género esta muerto, editorialmente hablando.

Afirma que para captar lectores, la poesía tiene su propio tiempo porque exige el detenimiento y la pausa, factores incómodos en una sociedad que pregona el vivir en la inmediatez.

“Hay muchísimos lectores de poesía, también hay varias editoriales independientes que logran colocar sus ediciones con éxito. Con el movimiento Motín Poeta hemos realizado kermeses literarias donde la poesía se difunde de manera lúdica y hay un contacto directo de los autores con los lectores. A la fecha hemos grabado con este movimiento dos discos compactos Urbe probet y Personae, con la obra de varios autores”.

Considera que para que la poesía recobre su difusión en el mercado literario debe haber una participación de los editores, quienes deben apostar por nuevas propuestas.

“Creo que uno de los problemas es que hay una brecha generacional y muchos editores que pertenecen a la generación de los cuarenta o cincuenta no se interesan por el material de autores nacidos dos o tres décadas después”.

Y agregó: “Creo que ser editor de poesía puede tener una fecha de caducidad, porque no es válido cerrar la visión sólo a aquella propuestas que son familiares, generacionalmente hablando. Un editor debe mantener joven su visión y saber reconocer las nuevas voces que surgen en el entorno literario. La poesía mexicana contemporánea merece de esa atención”, concluyó la poeta.

Rocío Cerón impartirá una guía de lectura poética el próximo 24 de mayo, de 17:00 a 19:00 horas en la Casa de Lectura Condesa, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, ubicada en Nuevo León 91, esquina Fernando Montes de Oca. Para conocer más sobre la obra, premios y trayectoria de esta poeta mexicana, puede consultar la página http://rocioceron.blogspot.com

9 de abril de 2007

MONUMENTA o siete imágenes de resistencia

Después de la guerra -hablo de cualquier guerra- se abre un espacio de olvido. Como si nada hubiese sucedido. Como si las personas, quizá en un franco deseo de colocación, de encontrar un sitio menos doloroso, voltearán la mirada. Pero al cabo del tiempo la memoria sobreviene. Y todo regresa. Entonces se discute, se reflexiona. Se ejecutan las ideas para volverlas acciones, leyes. Sin embargo, en todo ese movimiento hay un hueco histórico (unas veces más hondo, otras apenas visible) como una peste: ignorar la presencia, y el puño, de las mujeres que estuvieron en la guerra. Para leer lo que sigue entra a:

http://www.replica21.com/archivo/articulos/c_d/509_ceron_monumenta.htm